Sevilla tiene veranos muy calurosos y un clima mucho más amable en primavera y otoño, lo que concentra la demanda de fincas y proveedores en unos pocos meses muy concretos.

Temporada alta: abril, mayo, junio, septiembre y octubre

Temperaturas agradables para ceremonia al aire libre y sobremesa larga. Es también cuando las fincas más solicitadas y los fotógrafos con más reputación cierran su agenda antes, con precios en su punto más alto.

Julio y agosto: posible, con condiciones

Las máximas superan con frecuencia los 38°C. Si os casáis en esta franja, conviene programar la ceremonia al atardecer, prever zonas de sombra y climatización en la carpa, y avisar a los invitados sobre el código de vestimenta apropiado para el calor.

Noviembre a marzo: la opción menos evidente

Menos calor, pero también más probabilidad de lluvia y días más cortos. A cambio, mayor disponibilidad de fincas y proveedores, y en general mejores condiciones de precio para las mismas categorías.